No es cuestión de más recursos

Cuando pensamos en la entrega de una experiencia óptima para cliente nos esforzamos por crear un escenario que alcance y se equilibre con los deseos del cliente. A menudo olvidando que lo que el cliente quiere es algo más que un taxi que le lleve de A a B, un ordenador que funcione, o un ser humano que responda al teléfono de inmediato cuando nos llama.

Hay tantas oportunidades de crear valor intangible y expectativas que podemos superar simplemente siendo más empáticos. ¡Y sin gastar un céntimo! Siempre hay una manera de dejarle al cliente una mejor sensación y depende de ti encontrarla.

Hemos de buscar siempre la experiencia que maximice el retorno en satisfacción del cliente de acuerdo con los recursos de los que dispones.

Pregúntate a ti mismo: Si pido un taxi que me ha de ofrecer el servicio de traslado al aeropuerto, ¿qué podría hacer el taxista, además de llevarme y llegar a tiempo, para reducir mi ansiedad sobre si todo va a salir bien?